Nació en Buenos Aires en 1919 y falleció en Madrid en agosto de 2007. Estudió con Vicente Puig. Integró la Asociación Arte Concreto Invención y su producción de ese período se caracterizó por crear formas geométricas sobre fondos uniformes de color. Fue miembro del grupo de Artistas Modernos de Argentina que luego de varias muestras en Argentina, Museo Stedelijk de Amsterdam y Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro. En 1945 se instaló en París, donde asistió al seminario de Pierre Francastel y por medio de la beca de la Fundación Guggenheim se estableció en Nueva York. Expuso individual en galerías Bonino, Obelisk, Art, Gallery de Washington, Bianchini Gallery y Byron Gallery de Nueva York, Juana Mordó de Madrid, y Durban de Madrid. Concurrió al Salón Nacional en 1946 y 1956, Bienal de Venecia en 1956, Premio de la Fundación Torcuato di Tella en 1961. Obtuvo Premio de Pintura en la Feria Internacional de Bruselas en 1958, Premio Wertheim y Primer Premio de Pintura en la Primera Bienal Interamericana en Colombia en 1968. Sus pinturas, eran figurativas y tenían ciertos rasgos cubistas; abundaban los paisajes, los bodegones y las figuras. “En Sarah se vieron, como si quisiera evocar el inconsciente, múltiples inscripciones, grafismos, carteles, escrituras superpuestas, que alternativamente resultaban legibles, se borraban y luego reaparecían, como capas de tiempos y sentidos simultáneos y sucesivos. Inscripciones pintadas sobre fondos difusos y cada cuadro revelaba zonas neurálgicas, donde se concentraban las líneas o figuras, letras y números. Pero aquello que podría verse como un paisaje del inconsciente se transformaba en una recorrida por el paisaje urbano, con muros reescritos mil veces, y rastros de historias sociales y personales”, Fabián Lebenglik.