Pintura

Coppini, Fausto Eliseo

Buenos Aires
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Nació en Milán el 15 de febrero de 1870 y falleció en Buenos Aires el 7 de junio de 1945. Luego de visitar Chile y Perú, se radicó en Argentina en 1891. Estudió en la Real Academia de Brera y Milán egresando en 1886. En 1887 viaja a Buenos Aires, visita Chile y Perú, regresa y se radica definitivamente. Abrió su academia de pintura en Buenos Aires. Digno representante del estilo de pintura ottocentista italiana. Ejerció la docencia en establecimientos de educación media y técnica. Desarrolló tanto la pintura de temática histórica como así también el paisaje, que es donde obtiene su más alta expresión. Fue más reconocido como paisajista que como pintor de historia, cultivó de igual manera la naturaleza muerta, el retrato y las flores. Recorrió primeramente la pampa húmeda, luego las serranías y ríos caudalosos, para alcanzar finalmente los valles y las alturas de la precordillera andina, lo que fielmente reflejó en sus pinturas. Expuso individual en galerías Witcomb y Van Riel. Concurrió a la Exposición la Pintura y Escultura Argentina de este siglo, Buenos Aires en 1952 y 1953, Exposición Internacional del Centenario de Buenos Aires en 1910, Salón Nacional en 1911, 1913 y 1915, Exposición Internacional de Milán en 1906, de Santiago de Chile en 1911 y San Francisco, California en 1915. Obtuvo Mención de Honor en el Salón de Buenos Aires en 1908. Mención de Honor en la Exposición del Ateneo de Buenos Aires. Medalla de Plata en la Exposición Internacional del Centenario de 1910. Medalla de Plata en la Exposición Nacional de 1898. Medalla de Plata en la Exposición Internacional de San Francisco de California en 1915. Cultivó todos los géneros, el retrato, la naturaleza muerta y las composiciones históricas. Pintó bodegones suntuosos y delicadas flores, pero fue en el paisaje donde se expresó con mayor soltura, logrando obras de sugestivo encanto y sereno intimismo. “En sus paisajes, una equilibrada alianza de directa observación y de transfiguración tan discretamente lírica de la naturaleza, transmiten al espíritu del contemplador aquella sensación de tranquilidad bondadosa, de serena admiración por la reconocida y acatada belleza de la forma natural. Coppini fue un académico en el mejor sentido de la palabra y poseedor de una técnica y un oficio sólidos” José de España.